Crímenes alimentarios

 Crímenes alimentarios!

 


Cabe pensar que la reciente crisis alimentaria mundial es una llamada de atención que los países en desarrollo y la comunidad internacional pueden aprovechar para revitalizar la producción y el comercio mundial agrícola e intensificar las medidas de corrección de los desequilibrios sistémicos de esa producción y ese comercio que gradualmente han ido contribuyendo a generar los problemas actuales. La crisis ha puesto de relieve las tensiones inherentes al sector de la
producción agrícola de alimentos. Las respuestas a la crisis habrán de incluir medidas a corto y a largo plazo debido a que sus causas y consecuencias tienen un origen a corto plazo y también un origen estructural. Naturalmente, la prioridad inmediata y acuciante es
garantizar un suministro suficiente de alimentos a la población necesitada. De ello se encargan debidamente los organismos humanitarios y de emergencia. Pero la cuestión no acaba ahí pues igual importancia tiene responder a factores más fundamentales y
arraigados. Desde la perspectiva del comercio y el desarrollo, y en el marco de un planteamiento global de la crisis por el sistema de las Naciones Unidas, la UNCTAD recomienda varias medidas de política y actuaciones concretas para el desarrollo del comercio, las inversiones y la agricultura a nivel nacional, regional e internacional.
Estas son las frases iniciales de la Declaración Mundial sobre Nutrición, adoptada por la Conferencia Internacional de Nutrición (CIN) que realizó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Roma, en diciembre de 1992. Esa importante conferencia (Foto 1), revisó la situación actual de la nutrición en el mundo y sentó las bases para lograr una reducción significativa de estas condiciones inaceptables para la humanidad. Es posible alcanzar la meta de la CIN, pero la mayor parte del trabajo deberá ser realizado por los países en desarrollo con su propia gente. Sin embargo, es también esencial el trabajo cooperativo entre las naciones y el concurso de diversas disciplinas.
El propósito de este libro consiste en ayudar a proseguir los nobles objetivos de la CIN. Se espera que un texto amplio que describa la naturaleza de los problemas, sus causas y las formas de abordarlos pueda ser de gran utilidad. Además, una revisión sucinta que destaque los temas alimentarios y de nutrición a nivel internacional, puede facilitar una perspectiva global de los asuntos más importantes.
La declaración de la CIN continúa así:


  1. (...) Reconocemos que mundialmente hay alimentos suficientes para todos y que el problema principal es el acceso desigual a esos alimentos. Teniendo en cuenta el derecho a un nivel de vida adecuado, incluida la alimentación, que se expresa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nos comprometemos a actuar solidariamente para lograr que la eliminación del hambre llegue a ser una realidad. Declaramos, asimismo nuestro firme compromiso de actuar juntos para asegurar un bienestar nutricional duradero a todos, en un mundo pacífico, justo, pacífico y con un ambiente sano.
  2. A pesar de la notable mejoría en la esperanza de vida, la alfabetización de los adultos y el estado nutricional en todo el mundo, observamos con la mayor preocupación el hecho inaceptable de que unos 780 millones de habitantes de los países en desarrollo - 20 por ciento de su población - no tienen todavía acceso a suficientes alimentos para satisfacer sus necesidades básicas diarias a fin de lograr el bienestar nutricional.
  3. Nos angustian sobre todo la elevada prevalencia y el número creciente de niños menores de cinco años malnutridos en Asia, África y América Latina. Por otra parte, más de 2 000 millones de personas, en su mayoría mujeres y niños, sufren carencias de uno o varios micronutrientes: siguen naciendo niños con retraso mental a causa de la carencia de yodo, hay niños que quedan ciegos y mueren por falta de vitamina A; la carencia de hierro repercute negativamente en un número enorme de mujeres y niños. Cientos de millones de personas padecen enfermedades transmisibles y no transmisibles causadas por los alimentos y agua contaminados. Al mismo tiempo, enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la ingestión dietética excesiva o desequilibrada causan frecuentemente muertes prematuras tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.
  
 La campaña "Semillas de Identidad" es una iniciativa de organizaciones indígenas, campesinas y afrodescendientes, Ong's y redes ambientalistas y de desarrollo de Colombia y América Latina.
Desarrolla acciones para la defensa de la biodiversidad y la soberanía alimentaria.
Construye caminos para que Ong's y organizaciones de base establezcan alianzas y puedan intervenir en ámbitos locales, regionales, nacionales e internacionales.
Las semillas y la biodiversidad son un elemento fundamental para la promoción del desarrollo propio de los pueblos.
Las semillas y los conocimientos tradicionales son un patrimonio colectivo que no puede ser privatizado, son una parte fundamental para alcanzar la soberanía alimentaria.
La defensa de las semillas está ligada a la defensa de la vida, la tierra, los territorios y las culturas.
No al uso de transgénicos porque ponen en riesgo la integridad de las semillas y los medios de vida y producción de las poblaciones rurales.
Rechaza las políticas públicas y las leyes a nivel nacional e internacional que atenten contra las semillas criollas, la biodiversidad y su uso por parte de los agricultores.
 

 PODEMOS VER LA MAGNITUD DEL PROBLEMA?
La malnutrición proteinoenergética (MPE), la carencia de vitamina A, los trastornos por carencia de yodo (TCY) y las anemias nutricionales - sobre todo por carencia de hierro o pérdidas de hierro - son los problemas nutricionales más serios y de mayor prevalencia en casi todos los países de Asia, África, América Latina y el Cercano Oriente.
El documento El estado de la inseguridad alimentaría en el mundo preparado por la FAO, revisa toda la información reciente y disponible sobre la prevalencia del hambre y la malnutrición, y proporciona un cálculo global para las diversas regiones del mundo. La FAO actualizó los datos de población subnutrida del mundo (Cuadro 1) y la OMS actualizó las estimas de carencias de yodo, vitamina A y hierro en 1995 (Cuadro 2). Las cifras sugieren que aproximadamente una de cada cinco personas del mundo en desarrollo presentan subnutrición crónica, 192 millones de niños sufren de MPE y más de 2 000 millones tienen carencias de micronutrientes. Además, las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta, como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebro-vasculares, la diabetes y algunas formas de cáncer, existen o emergen como problemas de salud pública en muchos países en desarrollo.
Aunque estas cifras y tendencias son alarmantes, se ha progresado en la reducción de la prevalencia de los problemas nutricionales, y muchos países han tenido un éxito notable en el manejo de los problemas del hambre y la malnutrición. Para los países en desarrollo, como un todo, ha habido desde principios de la década de 1980 un consistente descenso en la cifra relativa de personas en subnutrición. Entre 1979 y 1981, el 29 por ciento de la población se encontraba en subnutrición, si se comparan con el 18 por ciento de 1996 a 1998. El reto actual - y alcanzable - es mantener y acelerar el progreso que se ha obtenido.
Los datos indican una mejoría de la situación nutricional de la población infantil en el mundo en desarrollo, lo que ha significado una reducción en cifras absolutas de 37,7 millones de niños malnutridos. Mientras Asia y América Latina y el Caribe, muestran notables avances, en el África subsahariana se observa una tendencia a un deterioro global de la región. Esta tendencia significa que en ese período el número de niños con malnutrición proteinoenergética aumentó de 22,5 millones a 38,3 millones, es decir, un 70 por ciento. Hace excepción la subregión del África subsahariana que muestra un avance positivo en el período (Cuadro 3).
Numerosas estadísticas nutricionales muestran el número de personas con una carencia suficientemente identificada. Sin embargo, las poblaciones «en riesgo» no se descubren con frecuencia. En nutrición, tal como en salud pública, las personas consideradas en riesgo de desarrollar malnutrición deberían ser una preocupación prioritaria. La prevención es más factible y costo-eficiente, si se identifican los grupos en riesgo y se comprenden claramente las causas de la malnutrición.
Uno de los aspectos más dramáticos de la situación global de nutrición es la magnitud de la carencia de alimentos, el hambre y la inanición. Aunque se ha logrado un buen progreso, en prevenir carencias agudas de alimentos, especialmente en Asia, estas horribles situaciones persisten en el mundo entero. Su ocurrencia se atribuye comúnmente a las sequías y otros desastres naturales, pero la guerra, los disturbios civiles y la inestabilidad política, tienen gran importancia. A mediados de la década de 1990, el hambre y la malnutrición resultante de las luchas civiles constituyeron graves problemas en muchas partes del mundo, inclusive Europa (particularmente la ex-Yugoslavia), Asia (por ejemplo Afganistán), el Lejano Oriente (Irak) y con más extensión en África. De manera trágica, la lucha civil afecta con suma frecuencia, no sólo a los países en disturbio, sino también a aquellos que brindan hospitalidad a los refugiados que abandonan sus hogares por el terror. A mediados de 1994, la República Unida de Tanzania aceptó aproximadamente 500 mil refugiados de Rwanda, la mayoría de ellos en menos de una semana. Su llegada duplicó la población de esta región, ya pobre en recursos, que les dio la bienvenida lo mejor que pudo. El influjo causó una enorme presión sobre los recursos locales y requirió de un importante esfuerzo a nivel internacional para prevenir el aumento de los problemas de nutrición y salud entre la población local, al igual que para evitar los mismos problemas entre los refugiados.

La Vía Campesina es un movimiento internacional que coordina organizaciones campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, comunidades indígenas, trabajadores agrícolas migrantes, jóvenes y sin tierra.
Vía Campesina es una coalición de 148 organizaciones en 69 países del mundo defendiendo una agricultura familiar y sustentable. Esta coalición lanzó el concepto de soberanía alimentaria como el derecho de los pueblos a definir sus políticas agropecuarias y de producir alimentos a nivel local. La Soberanía Alimentaria da prioridad a las economías y los mercados locales y nacionales, y otorga el poder de la gestión de los recursos a los campesinos y agricultores familiares, destacando también la pesca artesanal y el pastoreo tradicional, colocando la producción alimentaria, la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad medioambiental, social y económica de los pueblos. Tiene su sede en Yakarta, Indonesia.



 El nuevo siglo comenzaba con 833 millones de hambrientos y 10 años después son ya 925 millones
Las dos últimas décadas se han caracterizado por grandes cambios en la economía
Hay muchos conceptos que se refieren al hambre. Los más utilizados son: (1) subnutrición, que se refiere a lainseguridad alimentaria crónica como consecuencia de que la ingesta de alimentos no cubre las necesidadesenergéticas básicas de una forma continua en el tiempo, (2) malnutrición, entendida como patología derivada dela insuficiencia de uno o varios nutrientes como la vitamina A, el zinc o el yodo o de una mala asimilación delos alimentos, (3) desnutrición aguda, manifestada en la eficiencia de peso para una determinada altura que causauna delgadez extrema y se deriva de situaciones de hambruna o de enfermedades pudiendo llegar a causas lamuerte, (4) desnutrición crónica, que supone el retardo de altura para una edad determinada que se asocia asituaciones de pobreza y genera dificultades en el aprendizaje y (5) desnutrición global, que supone la mundial, entre las que destaca un impresionante crecimiento de los flujos comerciales, de losvolúmenes de inversión, una revolución tecnológica en particular en referencia a lastelecomunicaciones y los transportes, entre otros muchos. Pero el progreso y crecimiento registradosen el sistema económico mundial no han tenido su reflejo en la reducción del hambre. El hambre y lashambrunas han existido a lo largo de la historia y siguen presente en la era de la revolución digital ylos viajes espaciales.

 

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